You are currently browsing the tag archive for the 'inicios' tag.

No recuerdo cuando comencé a escribir. El relato más antiguo que conservo, creo recordar que tenía unos 15 años cuando lo escribí…y lo olvidé.

 

Un día, ordenando mi habitación (tengo la maldita manía de guardarlo todo) me encontré con él. Tres folios escritos con una máquina de escribir que torcía las “e” colocándolas ligeramente más elevadas que el resto de las letras. Venía precedido del título Cuentos para no publicarlos número uno y reconocí enseguida esta manía mía por conservar en la oscuridad todo atisbo de sentimiento íntimo. Lo que yo escribía era sólo para mi, porque me gustaba escribir pero no deseaba escuchar la opinión de nadie sobre si lo hacía bien o mal.

 

Cuando más de diez años después compartí mis escritos con otros amigos también ecrivains en herbes uno de ellos me recalcó la patada al diccionario que suponía el título. En efecto, le contesté, soy consciente de ello. Pero el título no era un error. Léase en singular como una afirmación:

Yo cuento, para no publicarlo.

Y es que en la época en la que escribí aquello yo participaba activamente en los eventos culturales de mi instituto. Así pues me vi metido en la comisión que debía fallar un concurso de poesias y relatos, no se me olvidará jamás el desprecio que los profesores de literatura mostraron ante las poesias y relatos “realistas” y en cambio como ensalzaron las obras estrambóticas y trufadas de metáforas infumables. En aquella comisión yo pasé de ser miembro del equipo a “alumno sin mucha idea de literatura” y mi opinión fue deshechada.
De ahi me viene creo mi pasión por escribir “en círculos reducidos”. Sólo una vez rompí el embrujo y envié un relato “Sobre Piedras” a un concurso, sin resultados conocidos. Esta será la primera vez por tanto que abra mi grimorio a la luz del día.

 

Años más tarde me topé con un par de folios muy interesantes. Bajo el simple epigrafe de “Narración” habia un precioso relato corto lleno de pasión y sentimientos. Es la intromisión plena en el corazón de un joven de unos treinta años, creador, amante de la vida y apasionado (como en mi adorada serie “Treinta y Tantos”). Pero tambien es un corazón solitario aunque no lo deje ver. El relato simplemente contempla un momento muy breve de su vida, un fin de semana en la montaña en el que rememora una antigua relación.
Yo lo dejé asi y asi se quedó. Dejando inmensos blancos antes y despues. No sé su nombre ni de donde procede. No sé que es de su vida y si ha vuelto a amar.
Sea lo que sea es un relato apasionadamente triste y mi yo adulto se sorprendió al comprobar siendo adolescente fuera capaz de escribirlo. Lo añadí a mi colección como 1990, cuentosparanopublicarlos nº2

 

Han pasado más de veinte años y los relatos, más largos o más cortos, se han ido sucediendo. Poco a poco me he ido abriendo, en algún que otro campamento les he leido a mis scouts alguna de mis obras pero en su mayoría han quedado para mi “único amor y lectora”, mi esposa, a quien he dedicado siempre mis relatos desde que decidieramos caminar juntos por la vida hace ya nueve años.

 

Mis obras siguen dedicadas a ella pero antes o después quiero romper el hechizo de mi colección y publicarlas.

 

¿Como y cuando? es algo que iré reflexionando en voz alta en este blog.

un mapache algo soñador, en los albores del frío invierno de este dos mil siete.

Ubuntu: For Desktops, Servers, Netbooks and in the cloud