Harto

Puedo decir que no soy de los que se quejan,

que prefiero ganarme el cambio y cada poco cuenta,
y es por eso que el quejarme hoy tanto me cuesta
pero no hay más que pueda hacer, siento impotencia.

Harto

Podría decirlo más alto pero no más claro Sigue leyendo

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Algo huele mal en Francia y no es el Camembert

Una de dos:

Ambas posibilidades comparten una triste verdad: la política en Francia está tan podrida como la española. No es algo nuevo, no, pero que detengan al presidente del organismo que extorsiona a los paises FMI por intento de violación cuando era el favorito de los Socialistas para ser Presidente de la República. Lo peor y más patético es que no ha pillado a nadie por sorpresa pues no es la primera vez que al brillante economista le rodea una turbia historia de acoso sexual.
Tranquis, no pasa nada porque ya está la chica LePen subiendo como la espuma. Después de todo en Europa ya estamos acostumbrados a hacer subir a la extrema derecha en plena crisis, ¿quien se acuerda ya de Hitler? Eso es agua pasada, hombre.

¿No debería mi patría chica plantearse su propia #frenchrevolution y mandar al carajo a toda la corruptela?

Anda, subiros al tren: Democracia Real YA!

El sobrao

El sábado pasado me puse mi mejor traje y me fui «de caza» con los amigos. Al llegar al pub de siempre allí estaba ella, tan altanera como siempre pero yo voy sobrao.

– La tienes en el bote,- me dicen los amigos, -mira como se hace la interesante.- Yo le dedico una ámplia sonrisa y ella gira la cabeza hacia otro lado.

Yo ya sé lo que me dirá porque sábado tras sábado desde hace 8 años me dice lo mismo: «que le gusta otro» pero yo sé que no es cierto, que yo soy el hombre de su vida y que antes o después caerá rendida a mis encantos.

Así que me acerco, le sonrío

«hola guapa, volvemos a vernos».

Ella suspira y mira hacia otro lado mientras murmura algo pero yo no la escucho porque no me hace falta. Sé lo que quiere oir, la agarro del brazo y se lo digo

«Vamos, salgamos de este garito de mierda. Te voy a llevar al lugar dónde va la gente guapa.»

Ella se suelta con un gesto brusco y me grita: «pues a mi, este garito de mierda me gusta y aquí es dónde está mi gente. Vete al pedo.» Se da la vuelta y desaparece entre la gente.

Yo sigo sonriendo, todos en el pub me mira y no voy a dejar que piensen que me ha dejado tirado.

«se hace la dura» pienso, «en realidad lo está deseando».

Vuelvo con mis amigos «Esta tía no sabe lo que quiere» les digo y ellos se ríen «Bah! Esto no es más que chusma! Vámonos a celebrar que no somos como ellos a un sitio en condiciones.»Dejamos el pub y a nuestras espaldas muchos nos miran.

Nos envidian, lo sé.

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