El problema de las mascotas en los transportes públicos no son los animales, son sus dueños.

Estación de tren de Evreux

un momento antes de tomar la foto, esta señora recogía las cacas de su perro.

Lo siento por mis amigos animalistas pero admítanlo: El problema de las mascotas en los transportes públicos no es de los animales, es de sus dueños.

Vivo en Francia, un país donde los animales viajan en los transportes públicos, entran en los comercios (salvo que se indique lo contrario) y tienen acceso a playas, centros comerciales e incluso a mi despacho, un espacio sanitario. ¿Y a que es debido?

Los animales son los mismo en Francia que en España pero parece que en la piel de toro aún falta mucha educación que impartir… A los dueños.

A menudo las asociaciones y protectoras de animales organizan campañas para permitir el acceso de las mascotas a los transportes públicos. Francamente, erran el tiro. Hasta que en España las personas no se comporten como cerdos es inconcebible que un perro viaje en un autobús o un tren. Sigue leyendo