Yo (en FB), yo mismo (en twitter) y Google Plus

Esto de las redes sociales comienza a ser un follón tremendo. Cada día me llegan invitaciones para nuevas plataformas de las que nunca he oído hablar y en las que, francamente, me resisto a entrar. Yo ya estoy en varias, demasiadas quizás, pero claro, estas plataformas suelen ofrecer rastreo de amigos con lo que cada cierto tiempo hago un contacto nuevo. Eso está bien, pero (ya van dos “pero” y acabo de empezar) ¿merece la pena seguirme en todas las redes?

No me muevo de igual manera en unas que en otras así que esta entrada es una pequeña guía acerca de mi uso de las redes sociales para que mis contactos sepan dónde puede serles más interesante seguirme y en cuales mi “conversación” te resultará de lo más irrelevante.

Facebook.

Antiguamente usaba el caralibro para todo. Pero la verdad sea dicha, comienza a convertirse en un Gran Hermano que me conecta incluso antes de que yo lo decida.

¿Que eso a mucha gente eso le da igual? Vale, también hay gente a la que le da igual perder libertad con tal de tener el último “aifon”. Hoy sigo en esta red porque ahí tengo muchos amigos pero apenas publico nada. Estoy retirando mis fotografías personales pues estoy en desacuerdo con el proceder de esta empresa.
¿Aún así quieres encontrarme en Facebook? Aquí estoy: http://www.facebook.com/carlos.ferreras

Twitter.

Entré en twitter para probar la herramienta Storify y me he quedado porque me gusta el tráfico de información que se genera. Si decides seguirme en twitter ten en cuenta que uso esta red sobre todo para retransmitir la información que encuentro interesante pero apenas produzco nada propio. Aquí está mi perfil en la red del pajarito: http://twitter.com/9mapaxes

Linkedin.

Como no, también tengo mi perfil profesional en Linkedin, http://es.linkedin.com/in/carlosferreras,  dónde paso de vez en cuando para seguir la actividad de mis contactos y agregar nuevos, a ver si salimos de una vez de este parón (chiste cutre, a ver).

Google Plus.

Pues si, mi nuevo patio de recreo. Aquí es dónde concentro mi mayor actividad y dónde estoy compartiendo noticias, cosas de mi vida, fotos, enlaces interesantes, y demás con amigos, familiares, conocidos  y followings, que es “gente que sigo” que es una buena idea mezcla de “feisbuc” y Twitter.

Hay quien ya augura la caida de este nuevo servicio de la “Gran G”. A mi por el momento me gusta. Sus condiciones de uso tienen poco o nada que ver con el despotismo de Facebook y las fotos que subo siguen siendo mías, cosa que no ocurre en el cara libro. Aquí es dónde me encontrarás más activo, dónde comparto las cosas interesantes que encuentro en internet y dónde familiares y amigos más cercanos podrán ver las aventuras de mis pequeños.

Los de Google aún no han encontrado interesante hacer unos links de perfil recordables así que copiad y pegad: https://plus.google.com/112155255013577290215/

La Roca del Consejo.

¿Cómo?¿Que no es una red social? Jejeje, eso es que nunca has entrado… La Roca sigue siendo mi espacio scout favorito en internet. Aquí es dónde tengo a mis hermanos scouts y dónde comparto la mayor parte de mis conocimientos scouts. Entra y participa: http://www.larocadelconsejo.net/

Diigo.

Otro día me extenderé más tiempo sobre esta fantástica herramienta de sindicación que es Diigo (no, no es un club de fans de la veneno). Hace tiempo ya que no guardo mis enlaces favoritos en el navegador. Comencé por usar Delicious y cuando el servicio amenazó con cerrar me fui a Diigo.com: http://www.diigo.com/user/darzee Allí tengo más de un millar de enlaces clasificados por grupos y etiquetas.

Diigo.com no es una red social pero si tienes una cuenta allí la puedes vincular con la de tus amigos o incluso formar un grupo. Ya contaré esto con más detalle que es interesante y poco conocido, creo.

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Pan y circo


¿imágenes de ciudadanos luchando por su libertad en las calles de Libia? ¿Represión en la Revolución de los Jazmines tunecina? ¿Quizás alguna remota dictadura de Asia?

Pues va a ser que no. Mientras buena parte de la humanidad mira hacia estos ciudadanos que han dicho basta! y que luchan con más o menos fortuna por sus derechos y sus libertades aquí en España hay ciudadanos, personas a los que ni la corrupción galopante, ni la crisis económica ni la falta de valores en nuestra sociedad es capaz de sacar de casa.
Eso sí, por su equipo de fútbol algunos son capaces de matar.

Patético, francamente. Lo peor es que los massmedia los llaman incidentes. No señores, un incidente es que se me caiga un vaso al fregar o que le de al coche de atrás mientras aparco.
Unos tipos que acuden a un partido con intenciones violentas porque su equipo es algo así como una nación en guerra no provocan incidentes. Son perfectamente conscientes de lo que hacen.

El sobrao

El sábado pasado me puse mi mejor traje y me fui «de caza» con los amigos. Al llegar al pub de siempre allí estaba ella, tan altanera como siempre pero yo voy sobrao.

– La tienes en el bote,- me dicen los amigos, -mira como se hace la interesante.- Yo le dedico una ámplia sonrisa y ella gira la cabeza hacia otro lado.

Yo ya sé lo que me dirá porque sábado tras sábado desde hace 8 años me dice lo mismo: «que le gusta otro» pero yo sé que no es cierto, que yo soy el hombre de su vida y que antes o después caerá rendida a mis encantos.

Así que me acerco, le sonrío

«hola guapa, volvemos a vernos».

Ella suspira y mira hacia otro lado mientras murmura algo pero yo no la escucho porque no me hace falta. Sé lo que quiere oir, la agarro del brazo y se lo digo

«Vamos, salgamos de este garito de mierda. Te voy a llevar al lugar dónde va la gente guapa.»

Ella se suelta con un gesto brusco y me grita: «pues a mi, este garito de mierda me gusta y aquí es dónde está mi gente. Vete al pedo.» Se da la vuelta y desaparece entre la gente.

Yo sigo sonriendo, todos en el pub me mira y no voy a dejar que piensen que me ha dejado tirado.

«se hace la dura» pienso, «en realidad lo está deseando».

Vuelvo con mis amigos «Esta tía no sabe lo que quiere» les digo y ellos se ríen «Bah! Esto no es más que chusma! Vámonos a celebrar que no somos como ellos a un sitio en condiciones.»Dejamos el pub y a nuestras espaldas muchos nos miran.

Nos envidian, lo sé.

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